Vivir más de 100 años parece una hazaña extraordinaria, pero en Japón se ha convertido en parte de la realidad cotidiana. Con 95.000 centenarios en su población, el país ha alcanzado un hito impresionante en longevidad. Lo más llamativo es que casi el 90% de estas personas son mujeres. Más que una coincidencia, es el resultado de décadas de cambios en la alimentación, el estilo de vida y la atención médica.

Este fenómeno ha posicionado a Japón como el líder mundial en envejecimiento saludable. Con más de 36 millones de personas mayores de 65 años, el país ha demostrado que una vida larga y activa es posible. 

Tomiko Itooka, con 116 años, es la persona viva más longeva del mundo. También está Kiyotoka Mizuno, de 110 años, el hombre más anciano del planeta, quien mantiene sus rutinas diarias con una tranquilidad envidiable. La cultura japonesa fomenta la disciplina y el equilibrio, valores que han acompañado a estos centenarios a lo largo de sus vidas.

Pero no todo es motivo de celebración. Mientras el número de centenarios sigue en aumento, la tasa de natalidad continúa disminuyendo. Japón enfrenta un desafío sin precedentes para mantener su sistema de salud y pensiones con una población activa cada vez más reducida. En respuesta, el gobierno ha decidido extender la edad de jubilación y buscar nuevas estrategias para garantizar la sostenibilidad económica del país.

Más allá de las cifras, la longevidad en Japón refleja un estilo de vida marcado por la alimentación equilibrada, la actividad constante y el fuerte sentido de comunidad. Este modelo de vida ha permitido que tantas personas alcancen edades que antes parecían imposibles. La historia de Japón demuestra que la longevidad no es solo cuestión de genética, sino también de hábitos y cultura.

Cabo Verde, un pequeño archipiélago en el Atlántico, ha alcanzado un hito monumental que resuena en todo el continente africano y más allá: se ha convertido en el primer país africano libre de malaria en los últimos 50 años. Esta noticia histórica ha sido celebrada tanto a nivel nacional como internacional, destacando el compromiso, la determinación y el arduo trabajo de los caboverdianos en la lucha contra esta enfermedad devastadora.

La ministra de Salud de Cabo Verde, Filomena Gonçalves, expresó su alegría al hablar sobre este logro sin precedentes. “La certificación de Cabo Verde como país libre de malaria es un hito histórico porque es el primer país en los últimos 50 años aquí en el África subsahariana en lograr esta hazaña”, declaró Gonçalves con una sonrisa radiante. Desde el 12 de enero de 2024, Cabo Verde ha sido oficialmente reconocido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) por su éxito en la eliminación de la malaria, gracias a tres años consecutivos sin registrar casos de la enfermedad.

La importancia de este logro no puede ser subestimada, especialmente considerando el contexto global de la pandemia de malaria. En 2022, se registraron 249 millones de casos de malaria en todo el mundo, con el 94% de ellos concentrados en África subsahariana. Esta enfermedad ha sido una carga abrumadora para la región, con un impacto devastador en la salud y la economía de las comunidades africanas. La eliminación de la malaria en Cabo Verde ofrece esperanza y demuestra que con compromiso y colaboración, es posible vencer incluso las enfermedades más desafiantes.

El éxito de Cabo Verde también destaca la importancia de la solidaridad internacional en la lucha contra la malaria. “No tiene sentido que algunos países nos protejamos y aislemos”, señaló Gonçalves. “Es importante que trabajemos juntos para garantizar un futuro sin malaria para todos”.

La estrategia del país se ha centrado en la prevención, la educación y la innovación continua en el control y la prevención de la enfermedad. Además, se han implementado medidas de vigilancia estrictas en los puntos de entrada al país para evitar la reintroducción de la malaria desde el exterior.

Con la eliminación de la malaria, se espera un aumento en la productividad, una reducción en los costos de atención médica y un impulso al turismo, que es uno de los pilares de la economía de Cabo Verde. Además, la noticia positiva destaca a Cabo Verde como un ejemplo de éxito en la lucha contra las enfermedades infecciosas.