


El pasado fin de semana, en el zócalo capitalino, se creó con más de un millón 189 mil latas de aluminio y material reciclado, la flor de Lis más grande de todo el mundo, la cual midió más de 90 metros de diámetro.
Los creadores de esta obra callejera han sido la Asociación de Scouts de México y su objetivo es poder vender todo el material reutilizado, cuyo costo podría superar el medio millón de pesos mexicanos. El dinero que logré ser recaudado, será repartido entre dos iniciativas sociales.
La primera es para apoyar a los damnificados del terremoto que se vivió hace más de 4 semanas en Siria y Turquía. La segunda para brindar apoyo a las casas que atienden a niños y niñas, que viven gracias a los apoyos brindados por el Desarrollo Integral de la Familia (DIF)
La meta de esta flor gigantesca que es a su vez, la insignia principal del escultismo Scout, ha sido generar conciencia sobre la importancia del reciclaje y del mismo mostrarle al mundo que ayudar es el verbo, en un planeta donde todos estamos conectados.

De la mezcla de residuos de plástico fundido con arena, se logra un material tan fuerte y duro como el hormigón. Luego y con la ayuda de maquinaria especializada, la mezcla se corta, se deja secar y es así, como se obtienen ladrillos comprometidos con el medio ambiente.
Ésta innovadora idea, ha nacido de la mente de Nzambi Matee, que es fundadora de una empresa llamada Gienge Makers, (por cierto, Gienge, es una palabra suajili que significa “constrúyete a ti mismo“) en Nairobi.
Lo primero para la construcción de estos ladrillos que buscan reducir el plástico, es hacer una separación, es decir los plásticos blandos de los duros, mismos que son triturados en una maquina especial. Luego de ello, la mezcla seca es amontonada y colocada en otra maquina encargada de calentar, ablandar y moldear la masa lograda. En este punto, se agrega la arena, quedando así una mezcla pegajosa. Lo que sigue, es darle forma.
Cada nuevo ladrillo debe pesar 1 kilo con 300 gramos y para saber que el gramaje es exacto, el trabajo se hace de manera artesanal. Por ahora, esta empresa está creando un total de 1,500 ladrillos por día, pero lo que buscan es lograr una producción mayor.
En el año 2022 Gienge Makers, logró reciclar 50 toneladas métricas de residuos y la labor de Nzambi ha sido tan importante, que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) la ha reconocido con el premio: Joven Campeona de la Tierra por desarrollar materiales de construcción alternativos y sostenibles, así como por promover la cultura del reciclaje en Kenia y África. Además la premiaron con 10,000 dólares.
Pero eso no es todo, pues además de los ladrillos, esta empresa está buscando crear también tapas de alcantarillas, canales de drenaje y tejas.
Sin duda, el mundo de la construcción tiene, gracias a la mente creativa de ésta talentosa mujer keniana, la posibilidad de reciclar en cada una de sus edificaciones.

Ver animales y estar seguros de que ninguno de ellos vivirá una situación de maltrato o encierro innecesario, ya es una realidad gracias a una increíble propuesta que está sucediendo al interior del circo mágico del futuro Roncalli, en Alemania.
Se trata de 11 potentes proyectores de la más alta resolución con tecnología láser multicolor que, colocados de manera estratégica, logran llevar al centro de la pista, hologramas de diferentes animales, entre ellos, elefantes, peces y caballos, los cuales, además, logran interactuar con el resto del elenco circense.
Pero ¿Cómo nació esta iniciativa? Resulta que, en el año 2018, Bernhard Paul, es decir, uno de los fundadores del circo, observó el espectáculo del medio tiempo del Superbowl, en donde Justin Timberlake interactuó con el gran Prince (que murió 2 años antes).
Esta idea se quedó rondando en la cabeza de Paul. Es por ello que en el año 2019, los directores de Roncalli tomaron la decisión de liberar a todos los animales que habían trabajado al interior de este y así, arrancó el proyecto de seguir ofreciendo la presencia de animales, pero de una manera llena de tecnología y lo más importante, lejos de la crueldad a las especies.
Pero eso no es todo, para Paul, el nuevo reto es lograr que su circo este libre de cualquier tipo de plástico.
A pesar de que existen algunos detractores y críticos de este nuevo show, la realidad es que han sido muchos los que han aceptado esta nueva manera de relacionarse con el mundo animal y la esperanza es que otros circos, se inspiren en esta iniciativa y encuentren formas amables y tecnológicas que atraigan a las nuevas generaciones al mágico mundo del circo.

Además del impacto inmediato que provocan los derrames de petróleo en el océano y las especies que en el viven, las aves, que deben sumergirse para poder cazar sus alimentos, también se han visto afectadas, pues al momento de entrar y salir, sus cuerpos se llenan de esta sustancia.
Para intentar limpiarlos, los socorristas y voluntarios, capturaban a estas aves para intentar remover el químico, haciendo uso de detergentes comerciales y, aunque es una medida efectiva, sigue siendo invasiva en su piel.
Ante ello, una ingeniera química llamada Raegan Reeves, (que es la chica de la foto que ilustra ésta nota) ha creado dos solventes químicos, que limpian en tiempo récord los residuos de petróleo en las plumas de las aves, mismos que son libres de compuestos orgánicos volátiles (COV) además de ser biodegradables, solubles en agua y seguras con el medio ambiente.
En un estudio realizado en laboratorio, se probó que estos solventes tienen la capacidad de recoger entre el 85% y el 90% del aceite depositando en las plumas, mientras que los detergentes usados hasta ahora, elimina apenas el 35%
Todo este trabajo, provocó la creación de una startup llamada Crude Spill Cleaning Co
. Ubicada en Carolina del Norte, EE.UU, tiene como misión, seguir investigando y desarrollando productos y métodos que mitiguen los desastres provocados por el hombre.
Lo que hoy espera Reeves, es obtener fondos de cualquier tipo de entidad de cualquier tamaño, para poder producir estos solventes de manera masiva y entregarlo a las empresas dedicadas a la limpieza ambiental en las costas.

Parece mentira, ¡Pero no lo es!
Un joven matrimonio estadounidense, se dio cuenta de la velocidad con la que sus propios hijos crecieron y como dejaron zapatos que, en ocasiones, no tuvo más de dos puestas. Lo que quedaba, era regalarlos a alguien esperando que tuvieran una segunda oportunidad, si tenían suerte.
Ante ello nació primero la investigación y luego el proyecto: Crear zapatos para bebes, que fueran cómodos, bonitos, resistentes, pero lo más importante, que disminuyeran su impacto al medio ambiente.
Fue así que Jesse y Meghan Milliken, pusieron manos a la obra. Fue un año de trabajo arduo, pues estaban buscando un producto duradero, pero que al mismo tiempo fuera seguro para los bebes, pensando en que muchas veces, ellos, con su enorme flexibilidad, suelen llevar los pies a sus bocas. Así nació WOOLYBUBS.
Se trata de pequeños zapatos, con un diseño simple y que tiene una importante variedad de colores. Lo especial es que su tela está hecha de una especie de plástico soluble en agua, misma que cubre las cápsulas que venden en las farmacias, o que encontramos en algunas bolsas e incluso, en algunos tipos de detergentes para lavar ropa.
Toda vez que el pie del bebe crece y el zapato ya no le queda, los papás tienen 2 opciones: La primera, devolver los zapatos vía correo convencional para que sean reciclados. La segunda es colocar una olla en la estufa, poner los zapatos, agregar agua hasta que cubran, tapar y esperar a que el agua hierva. En cuestión de 45 minutos, ya no habrá zapatos.
Este “calzado soluble” podría ser una solución interesante, si entendemos que según estadísticas, unos 300 millones de zapatos infantiles son tirados a la basura cada año.
Este proyecto que dio paso a una start up, ha tenido una gran aceptación y lo más importante, está buscando resolver una problemática ambiental en la que todos contribuimos, aun y cuando no eramos conscientes de nuestro impacto en la tierra.

En Noruega, encima del círculo Polar Ártico, que es el mejor lugar para ver uno de los fenómenos bellos y coloridos de la naturaleza, será inaugurado un hotel que generará su propia energía de manera sustentable.
Su nombre es SVART, y casi como sacado de un set de cine, este hotel con forma de nave espacial tendrá 100 habitaciones, tendrá la capacidad de transformar la energía solar en energía que se usara al interior del mismo y su objetivo es utilizar apenas un 15% de energía producida de manera tradicional, aunque el objetivo es reducir la cantidad de su uso, conforme pasen los años.
Para ello, su diseño ha sido pensado con detalle. El techo de este hotel estará cubierto por paneles solares con lo cual la autosuficiencia está garantizada, pues, debido a que en este punto del planeta, los veranos son temporadas de luz absoluta, la cantidad de energía producida será más alta de la requerida.
¿Por qué se llama SVART?
Su nombre para nada es una casualidad. Resulta que este hotel ecológico estará ubicado en Starivsen, es decir, el segundo glaciar más grande de Noruega. Además, Svart es una palabra nórdica que significa azul y negro, lo cual es un homenaje a los colores característicos de este bello glaciar.
El hotel, ha sido erigido sobre postes en las aguas cristalinas del municipio de Meloy, y con ello, se garantiza que la huella ambiental será mínima para el fondo marino y los ecosistemas del norte.
Comercio Local, por encima de todo.
Además de que promete un impacto ecológico mínimo Svart buscará generar relación y colaboración con sus vecinos, es por ello que apostará por la agricultura y pesca sostenibles, que realicen los trabajadores locales.
Se espera que este proyecto este listo para conocer entre el 2023 y el 2024, tiempo suficiente para intentar ahorrar y poder conocer uno de los espectáculos más increíbles de la naturaleza, en uno de los espacios más ecológicos, pensados por los seres humanos,
¿Te gustaría ir?

Luego de diez días de ardua labor en Turquía, participando en labores de ayuda humanitaria, la tarde de este jueves, la delegación mexicana volvió a casa.
Quizás, el elemento más esperado de todos, ha sido el perrito rescatado Proteo, quien falleció en aquella nación, en el cumplimiento de su deber y por lo cual, fue bajado del avión y despedido con todos los honores, no sólo de un miembro del Ejército, sino de un héroe.
Según lo que expresó su manejador y binomio, Proteo fue un perro fuerte, trabajador y que nunca se dio por vencido.
Hay que recordar que a esta misión viajaron 11 binomios más por parte de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y de la Secretaría de la Marina (Semar) así como 4 más, que pertenecen a la Cruz Roja Mexicana. En conjunto, estos perros rescatistas, lograron rescatar a 3 personas con vida: una mujer de 70 años, una persona de aproximadamente 40 años y una niña de 8 años.
De igual forma, ayudaron con la recuperación de cuerpos, que sí bien no siempre es la noticia que la familia espera, traer consigo a sus seres queridos para recibir un último adiós, les da un poco de paz, según lo que han declarado los rescatistas en distintas entrevistas.
Ha sido tal el impacto de la muerte de Proteo, que en Turquía y a pesar de la desgracia que ha dejado el terremoto, la ciudadanía agradecida y conmovida, ha pedido que se construya un monumento, o que el nombre de una calle lleve su nombre para siempre.
Mientras tanto en México, diferentes grupos han comenzado a pedir la donación de llaves de cobre, para después fundirlas, hacer una escultura y con ello, inmortalizarlo.
Proteo, gracias.
Proteo, ¡Presente!


¿Qué hacías tu a los 16 años? Porque Fabrizzio, originario de Monterrey, acaba de ir a Suiza, participó en el concurso anual más importante del mundo de la danza clásica, llamado Prix de Lausanne, (mismo que sucedió al interior del Teatro Beaulieu de Lousanne) … Y ganó el primer lugar.
En el escenario se enfrentó a 82 bailarines de diferentes lugares del mundo, todos ellos promesas de sus compañías y con un nivel de danza que va de lo exquisito a lo sublime.
Tras su participación, en donde interpretó “Las llamas de París” y “Yugen”, el presidente del jurado calificador, Jean- Christophe Maillot, decidió dedicarle una larga lista de elogios, entre ellos que su presentación había estado llena de una “gran sensibilidad” palabras increíbles, cuando es uno de los bailarines más respetados quien las dice.
Por supuesto, este concurso que celebró su edición 50, estuvo lleno de presión y del más alto nivel, tanto así que, en esta edición del certamen, Ulloa ha tenido que compartir su primer lugar con otro bailarín tan virtuoso como el, es decir, Milán de Benito, de nacionalidad española.
Como ganador que es, ha recibido una beca al 100% para estudiar un año en la compañía de ballet que el elija, siempre y cuando, esté afiliada al Prix de Lausanne.
Cabe destacar que Fabrizzio egresó de la Escuela Superior de Música y Danza de Monterrey, que pertenece al Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) así que lo que hoy se ha mostrado al mundo, es puro talento orgullosamente hecho en el norte de la República.