¿Te imaginas que tu doctor te recete un paseo por el bosque en lugar de pastillas

En Japón esto ya es una realidad, y se llama Shinrin-Yoku o “baño de bosque”. No, no necesitas agua ni jabón, solo caminar entre árboles, respirar profundo y desconectar del estrés. Suena bien, ¿no?

Desde la década de los 80, los japoneses han demostrado que esta práctica reduce la presión arterial, fortalece el sistema inmunológico y combate la ansiedad. Los efectos secundarios son energía y paz.

Investigadores han comprobado que caminar por la naturaleza disminuye la hormona del estrés (cortisol)hasta un 12,4%, baja la presión arterial y hasta reduce el riesgo de infartos. ¿Por qué sucede esto? Debido a que nuestro cerebro evolutivamente está diseñado para sentirse bien en entornos naturales.

El secreto está en los aromas naturales de los árboles, como el cedrol o el limoneno, que refuerzan nuestras defensas y ayudan a combatir enfermedades. Corea del Sur y Finlandia también han adoptado esta terapia, invirtiendo millones en centros especializados.

No solo en Asia se ha vuelto popular. En Estados Unidos, más de 800.000 personas se sumaron al senderismo en 2022. En México ya existen empresas como Senderismo Trail especializadas en llevar grupos a practicar el senderismo como actividad recreativa o deportiva. Caminar al aire libre no solo mejora la salud física, sino que también potencia la memoria, la creatividad y reduce la depresión

Ya sabes, la próxima vez que necesites relajarte, deja tu celular, sal y disfruta de la naturaleza y permita que esta haga su magia. 

París necesitaba prepararse para una de las ceremonias más emotivas de las Olimpiadas 2024 y con la esperada llegada de la antorcha olímpica al Pebetero de la capital francesa. Esta llama, símbolo de paz y unidad, trajo consigo un mensaje de esperanza y celebración deportiva que conecta los antiguos Juegos con los contemporáneos. Sin embargo, este año, tuvo un momento especial que capturó la atención mundial: el relevo de la antorcha por parte del atleta paralímpico, Kevin Piette, asistido por un exoesqueleto robótico.

Kevin Piette, de 36 años, es un atleta paralímpico cuya historia de superación ha conmovido a muchos. Una grave lesión en la columna vertebral a causa de un accidente en su infancia lo dejó parapléjico. No obstante, la determinación de Piette y los avances en tecnología médica le han permitido no solo caminar de nuevo, sino también participar en uno de los eventos más icónicos del deporte mundial.

Piette recorrió un tramo del relevo de la antorcha olímpica por las calles del noreste de París. Equipado con un exoesqueleto robótico, el atleta avanzó con firmeza y orgullo, acompañado por una multitud entusiasta que lo aclamaba. Este momento quedó inmortalizado en video y rápidamente se viralizó en las redes sociales, con comentarios como “súper gran gesto”, “verlo llevar la antorcha me hizo creer que todo es posible” y “que Dios lo bendiga”, reflejando el impacto emocional y la admiración que generó su hazaña.

El exoesqueleto es una pieza de tecnología avanzada, diseñada para proporcionar sujeción en la cintura, muslos, rodillas y tobillos. Este dispositivo le ofreció la estabilidad necesaria para moverse con seguridad, demostrando cómo la tecnología puede superar barreras físicas y abrir nuevas posibilidades para las personas con discapacidades.

“Su participación no solo simboliza la unión de los pueblos a través del deporte, sino también la integración y la inclusión en su máxima expresión” comentó Tracey Callahan Molnar, experta en tecnología de asistencia.