¿Alguna vez imaginaste que un perro podría ser la clave para hacer las visitas al dentista menos aterradoras? 

En Quito, Ecuador, un labrador retriever llamado Aldo ha revolucionado la odontología pediátrica al convertirse en el primer perro asistente dental del país. Con su mirada tierna y su naturaleza calmada, Aldo no necesita herramientas ni conocimientos médicos: su presencia es suficiente para cambiar la experiencia de los niños que temen el sillón dental.

En el Centro de Odontología Infantil Parque Dental, Aldo trabaja tres días a la semana, acompañando a pequeños pacientes que enfrentan su miedo al dentista. “Es increíble cómo mi hijo ahora quiere venir al dentista solo para ver a Aldo”, comenta una madre emocionada. Este “dogtor” ha demostrado que el apoyo emocional puede ser tan importante como la tecnología más avanzada.

El secreto de Aldo está en su entrenamiento especializado. Durante dos años, aprendió a calmar y confortar a los niños en entornos estresantes. Mientras los pequeños pacientes reciben tratamiento, Aldo se queda a su lado, listo para ser acariciado o simplemente brindar compañía silenciosa. Para muchos, la ansiedad se disipa con un simple movimiento de su cola.

Los beneficios son notables. Los niños que antes temían ir al dentista ahora se sienten más relajados confiados. Incluso los padres han notado la diferencia: menos lágrimas, menos resistencia y más sonrisas.

El éxito de este adorable asistente dental ha inspirado a otros consultorios en Ecuador a considerar la inclusión de perros de asistencia. Además, este modelo innovador podría extenderse a hospitales pediátricos y clínicas de salud mental, demostrando que los perros no solo son el mejor amigo del hombre, sino también aliados en la salud emocional.

Así que, si alguna vez te encuentras en Quito, no olvides pasar por el consultorio donde trabaja Aldo, el “dogtor” que está conquistando corazones y borrando miedos.

En una sociedad donde la soledad y el estrés son problemas crecientes, las mascotas han emergido como aliados indispensables para la salud mental y emocional. La organización benéfica británica Pets As Therapy (PAT) ha demostrado, a lo largo de cuatro décadas, el impacto positivo que puede tener el vínculo entre humanos y animales en comunidades vulnerables.

Fundada en 1983 por Lesley Scott-Ordish, PAT ha crecido hasta convertirse en un pilar de apoyo para miles de personas en el Reino Unido. La misión de esta organización es clara: “Nos dedicamos a mejorar la salud y el bienestar de las personas a través de las visitas de voluntarios con sus mascotas (perros y gatos que han sido evaluados en cuanto a temperamento)”, explican desde PAT. Con más de 4,000 voluntarios, la organización ofrece visitas terapéuticas a hospitales, hospicios, hogares de ancianos, escuelas y prisiones.

Una de las características más destacadas de Pets As Therapy es que las mascotas no necesitan un entrenamiento especializado para participar. “Las mascotas no necesitan un entrenamiento para hacer el trabajo, simplemente son animales bien educados y amigables que parecen disfrutar de la compañía de otros”, señalan desde la organización. Esta simplicidad permite que muchos más animales y voluntarios se unan a la causa, llevando alegría y consuelo a aquellos que más lo necesitan.

Los beneficios de estas visitas son vastos. “Con nuestros perros también ayudamos a jóvenes a mejorar su alfabetización y concentración en el aula y a la recuperación y rehabilitación de un paciente, así como mejoran la salud mental y el bienestar en general”, afirman desde PAT. La interacción con los animales ha demostrado ser una herramienta poderosa para mejorar la calidad de vida de muchas personas.

Para garantizar la seguridad y el bienestar de todos los involucrados, PAT sigue estrictas pautas. “Cuando se trata de trabajar con perros en entornos de atención médica nos guiamos por el Real Colegio de Enfermería”, detallan. Solo se permiten mascotas cuyo temperamento haya sido evaluado previamente y que estén bien cuidadas y saludables, con todas las vacunas y revisiones veterinarias.

En su 40º aniversario, Pets As Therapy sigue siendo un testimonio del poder transformador del vínculo humano-animal. Con cada visita, reafirma que la verdadera terapia puede encontrarse en la calidez de un amigo peludo y en la dedicación de los voluntarios que creen en la magia de las mascotas para cambiar vidas.