La fama muchas veces llega de forma inesperada, y si no, que lo diga Uma, una perrita mestiza que pasó de ser rescatada en una caja cuando era cachorra a convertirse en una de las estrellas más queridas de las series por plataforma, Netflix. En la serie “Envidiosa”, Uma da vida a Roto, la mascota de los personajes interpretados por Griselda Siciliani y Esteban Lamothe. Pero su historia detrás de cámaras es aún más fascinante que su papel en la ficción.

El destino de Uma cambió cuando su tutor, Federico, decidió anotarla en una agencia de modelos caninos llamada Animales en Foco. Desde entonces, su carisma y talento natural la han llevado a protagonizar publicidades, películas y, ahora, una serie en la plataforma de streaming más popular del mundo. Su historia se ha viralizado en redes sociales, donde se la conoce como @umafromthebox, un nombre que recuerda su humilde comienzo.

Uma no solo brilla en la pantalla, sino que también es una perrita activa y multifacética. Junto a Fede, ha explorado diferentes disciplinas y hasta se ha consagrado campeona en dos ocasiones de Dog Dancing, una competencia que combina obediencia y coreografías al ritmo de la música. Pero, más allá de su carrera artística, lo que más disfruta es jugar, nadar y recibir mimos de quienes la rodean.

Cuando el equipo de producción de “Envidiosa” buscaba un perro para interpretar a Roto, Zulma Randazzo, fundadora de Animales en Foco, supo de inmediato que Uma era la indicada. Su experiencia en rodajes previos y su facilidad para adaptarse a nuevos entornos la convirtieron en la elección perfecta. En el set, conquistó a todos, especialmente a Esteban Lamothe, con quien compartió la mayoría de sus escenas y con quien formó un lazo especial.

Uma ha demostrado que el talento no entiende de especies ni de orígenes. Lo que comenzó como un rescate fortuito se transformó en una historia de éxito y amor, demostrando que los animales también tienen el poder de emocionar y conquistar corazones, dentro y fuera de la pantalla, recordando que la adopción es un acto de amor puro.

Diciembre ha llegado y además de ser el mes del año más entrañable, lleno de amor e ilusiones, es el momento perfecto para reafirmar nuestras buenas acciones y reflexionar en lo que debemos cambiar en nuestra vida para tener un espíritu sostenible. En esta época mágica y especial, donde reunirse con la familia y amigos, compartir valores como la alegría de un estilo de vida sostenible es algo que no se debe de perder de vista y poner en acción.

Decorar la casa en Navidad es una actividad fascinante para chicos y grandes, y apostar por una decoración navideña más sostenible es un gran acierto en estos tiempos. Así que a continuación les comparto algunos tips a favor del medio ambiente para reducir, reciclar y reutilizar en esta época festiva. 

En primer lugar si quieres echar a volar tu imaginación, haz tus propios adornos para el árbol o para cualquier otro espacio de la casa como con guirnaldas, centros de mesa, detalles para las ventanas o una corona para la puerta de entrada.

Como regla general, lo ideal es que emplees materiales reciclados o sostenibles, incluso elementos que encuentres en la propia naturaleza: flores del jardín, piñas y ramas del campo, frutos secos, etc. También puedes fabricar adornos con papel, madera o retales de tela. Y no olvides utilizar cosas que tengas en casa para darles un nuevo uso.

Por ejemplo, crea una estrella de papel la cual es perfecta para decorar tu árbol de Navidad o colgarla en cualquier otro espacio, tal vez, como una guirnalda mediante una composición de ellas. Bastará con algunas bolsas de papel kraft, cordel, tijeras y pegamento de barra. Recorta las bolsas de papel, todas de la misma manera y comienza haciendo unos cortes en las esquinas de la parte que está abierta, y después recorta también en el centro de la bolsa, en ambos lados, para formar la estrella. Finalmente, pega todas las bolsas de papel unas a otras utilizando pegamento de barra hasta crear la forma de estrella.

¿Qué hacer si no quieres utilizar un árbol de Navidad, ni natural, ni artificial? Existen alternativas originales que pueden explorar sin tener que comprar un abeto artificial u obtener uno natural. Se puede recrear con diferentes materiales como la madera, cuerda, cartón, libros, cajas o un librero.

Y es que nos preguntamos ¿qué es mejor? ¿un árbol natural o artificial? ¿cuál es más sostenible? En primera instancia podría decirse que un artificial siempre y cuando este se reutilice año tras año, durante al menos 20 años. Pero se ha demostrado que para fabricar este tipo de árboles se producen más emisiones de carbono y, en muchos casos, contienen PVC (policloruro de vinilo), una sustancia contaminante.

En su caso, los árboles naturales tienen menor impacto ambiental que los artificiales. Ya que en muchas ocasiones después del periodo navideño pueden ser replantados en parques o jardines. Sí este llega a secarse y no puede volver a plantarse, siempre puede utilizarse para fabricar compost, con lo que se le estaría dando un uso sostenible.

Cada año al llegar la Navidad el consumo energético de la mayoría de los hogares aumenta considerablemente. Por el tiempo que pasamos en casa y la cabtidad de luces encendidas, por lo que es importante que estas sean de tecnología LED, ya que son las que consumen menos energía y resultan más sustentables.

No olvides utilizar envoltorios muy sostenibles. En lugar de comprar rollos de papel de regalo, cintas y lazos utilizar papel o bolsas recicladas. Utiliza flores, ramitas del jardín,  hojas de eucalipto, frutos secos, rodajas de naranja deshidratadas o ramas de canela para decorar tus regalos. 

Finalmente, es importante tener festejos libres de pirotecnia. La pirotecnia es altamente contaminante, desde su traslado para venta, hasta su uso que deja gases en el ambiente mucho más eficaces en el efecto invernadero. Además de ser un producto que maltratar y altera a las mascotas.

Recuerda que exiten muchas más alternativas para tener una cena de Navidad y Año Nuevo más ameno y entretenido, siempre que podamos optar por dinámicas de juegos, intercambios o entablar conversaciones para tiene un momento zero waste y lleno de sustentabilidad.

El chef mexicano, Indra Carrillo, fue reconocido con una estrella Michellin, que es uno de los máximos premios en el mundo de la gastronomía.

La estrella le fue otorgada, luego de que su trabajo en el restaurante “La Condesa” ubicado en Paris, Francia, fuera calificado como uno de los mejores del 2019.

Los jurados descubrieron que, desde su llegada en el año 2017, el chef Carrillo, le ha dado un sello característico a la cocina de este local parisino, que ofrece platillos donde se fusiona la cocina francesa con las sazones del mundo.

Indra nació hace 31 años en Cancún, estudió en Arte culinario y Management de Restauración y Hostelería en el Instituto Paul Bocuse de Lyon y tuvo la oportunidad de compartir mesa de trabajo con el también mexicano Enrique Olvera, en el prestigiado restaurante “Pujol”, para luego viajar al viejo continente y sumarse a las cocinas del “Ritz”en Londres, “Enoteca Pinchiorri” en Florencia y en Japón en el restaurante “Ginza Kojyu”

Esta por supuesto, no es la primera vez que el chef mexicano ha sido reconocido por su trabajo, si no que en años anteriores, fue ganador de premios como: “Young chef Award” en el 2016, “Revelation and Best New Chef” de la Guía Culinaria Pudlo 2018.

Con el objetivo de hacerles pasar un buen día en fechas decembrinas, Cristiano Ronaldo, fue al área de oncología y hematólogia pediátrica del hospital de Turín, para convivir con los niños que están allí internados y para dar animo a sus familias.

Pero, Cristiano no llegó sólo, si no que lo hizo en compañía de su novia Georgina Rodríguez y juntos, repartieron los juguetes y regalos que compraron para esta visita tan especial.

El jugador de la Juventus suele hacer espacio en su agenda deportiva, para realizar actos de amor entre los niños que lo necesitan o sus pequeños fans alrededor del mundo y en está ocasión fue el hospital turinés Regina Margherita, el lugar para regalar sonrisas y fotografías a los pacientes, sus mamás, papás y a todo el cuerpo de doctores y enfermeros que atienden el hospital.