Si tienes entre 18 y 25 años, estudias en alguna universidad pública de la república mexicana y te interesa la Inteligencia Artificial, el gigante tecnológico te está buscando, para que seas uno de sus becados en el programa: Samsung Innovation Campus 2024.

Se trata de un curso de 150 horas, con 49 sesiones en modalidad presencial y en línea, el cual será brindado de manera gratuita a 350 alumnos. Todos ellos formarán parte de un selecto grupo de estudiantes, que tendrán la oportunidad única, de aprender tanto de I.A. como de desarrollar habilidades de liderazgo, todo ello, guiados por una de las empresas con mayor desarrollo tecnológico del mundo y que está trabajando de la mano de la Universidad de Monterrey (UDEM) la cual será la encargada de impartir todo este conocimiento.

¿Cómo me inscribo? Da click aquí: samsunginnovationcampus.udem.edu,mx

Un poquito de contexto:

Samsung Innovation Campus, llegó a América Latina en 2020 y al día de hoy, son ya 3,700 alumnos de 11 países, quienes se han graduado de sus cursos de capacitación.

A México llegó en el 2023 y 350 alumnos de diferentes estados, han sido parte de la primera generación. Ante el éxito, el compromiso y el talento en éste país, Samsung decidió lanzar una segunda edición.

Y ¿Para qué sirve?

En primer lugar, para desarrollar habilidades en el mundo tecnológico, específicamente en el área de la Inteligencia artificial. En segundo, para abrirte a una comunidad con tus mismos intereses y en tercero, para que puedas sumarlo a tu Currículum, al momento de salir al mundo laboral.

La convocatoria arrancó el pasado 29 de julio de 2024 …  ¡Y te está esperando!

!Qué maravillosa es la tecnología! Resulta que ahora antes de que se haga visible el mal de Parkinson existe un reloj inteligente que podría ayudar a los médicos a predecir la enfermedad con anticipación.

¿Cómo? La investigación se hizo con miles de personas que llevaban relojes inteligentes en sus muñecas.

Los pacientes que lo padecerán empiezan a escribir cada vez con letra más pequeña. Aún antes de que ellos mismos lo perciban, mantienen pulsadas las teclas del móvil más tiempo cuando envían un mensaje y varios años antes del diagnóstico, se producen los primeros trastornos en el movimiento. 

Para cuando el médico lo diagnostica, el 60% o más de las neuronas que producen la dopamina han dejado de hacerlo, haciendo tremendamente evidente el temblor, la rigidez muscular, la depresión.

Desde 2006 se puso en marcha un estudio en el que las autoridades sanitarias de Reino Unido siguen la evolución de la salud de medio millón de personas que entonces tenían más de 40 años (UK Biobank). Una década más tarde, a 103.712 de ellos se les dio relojes inteligentes para registrar su actividad durante una semana. Dichos datos sirvieron a un grupo de científicos para indagar un marcador objetivo del párkinson que serviría para su detección precoz. 

Ya cuando les pusieron los relojes, había 273 con diagnóstico clínico de párkinson. Y desde entonces se le había diagnosticado a otros 196. Los datos de estos dos grupos han sido claves para detectar la señal anómala que indica que algo va mal en la sustancia negra, la parte del cerebro que degenera a medida que avanza la enfermedad.

Ya que los acelerómetros, magnetómetros y giroscópicos que llevan las pulseras de actividad o los smartwatches no se les escapa los síntomas de las personas afectadas que experimentan como lentitud de movimientos, rigidez, dificultades de coordinación y temblores.

Una de las debilidades de esta investigación es que el registro de la actividad con los relojes solo duró una semana, pero sí se aplicara en un entorno real, la acumulación de datos a lo largo del tiempo podría afinar la señal de alerta. 

Antes del actual trabajo de Sandor, un grupo de científicos de Estados Unidos ya se había usado la inteligencia artificial para detectar patrones en los datos de los relojes inteligentes.

Además, “si le añadimos todas las demás características prodrómicas que están surgiendo relacionadas con el párkinson (anosmia, alteración del sueño REM, depresión, etc.), los algoritmos predictivos en nuestro nuevo mundo de IA se volverán muy poderosos”.

Recordemos que el párkinson es un trastorno neurodegenerativo del movimiento que se caracteriza por una progresión lenta de la enfermedad, definió la investigadora de la Universidad de Cardiff (Reino Unido) y coautora del estudio, Cynthia Sandor. 

Un programa de Inteligencia Artificial (IA) parece ser capaz de reducir la carga de trabajo de los radiólogos en la detección del cáncer de mama, según los primeros estudios publicados, aunque aún es demasiado pronto para concluir sobre su eficacia.

La inteligencia artificial encontró más cánceres de mama que los médicos con años de capacitación y experiencia, no obstante esto no significa que su hospital permitirá que una computadora determine si tiene cáncer en el corto plazo. 

Todavía queda mucha más investigación por hacer, menciona ‘The Lancet Oncology’ quienes realizaron el estudio y lo publicaron en Suecia. Además concluyeron que no hay riesgo de que los radiólogos utilicen dicho software de IA para orientar y mejor sus análisis en la detección del cáncer de mama.

El uso de dicha tecnología podría disminuir la carga de trabajo de los médicos porque el procedimiento que involucra la Inteligencia Artificial solo necesitaría de un profesional.

Los investigadores dividieron a unas 80.000 mujeres en dos grupos de tamaño similar. Todas ellas se realizaron una mamografía; el primer grupo se revisó de forma convencional, es decir con la mirada de dos radiólogos independientes, mientras que los datos del segundo fueron examinados primero por una IA y luego por un solo radiólogo.

El grupo asistido por la IA no registró peores o mejores resultados e incluso se detectó un número un poco más elevado de cánceres. La tasa de “falsos positivos”, fue similar para el segundo caso.

Así mismo, se están desarrollando varios programas de Inteligencia Artificial para ayudar a los médicos en la detección del cáncer. Se está creando un programa en el Massachusetts Institute of Technology (MIT) para detectar un alto riesgo de cáncer de mama en el futuro en función de las mamografías actuales, algo que los médicos no pueden hacer en este momento.