El futuro es verde, y Colgate-Palmolive lo sabe. En un mundo donde el cuidado del medio ambiente ya no es opcional, la compañía ha dado un paso gigante al unirse con Vida Circular, una plataforma que impulsa la economía circular para reducir el impacto ambiental. Juntos, buscan cambiar la forma en que producimos consumimos plástico.

Colgate-Palmolive no solo innova en productos, también en conciencia ecológica. Su objetivo es claro: para 2025, el 100% de sus empaques serán reciclables. Actualmente, ya han logrado un 99%, un dato que refleja su compromiso real con el planeta.

Pero eso no es todo. También buscan eliminar un tercio de los plásticos vírgenes en sus envases y sustituirlos por materiales reciclados, reutilizables o compostables“No solo queremos reducir el impacto, queremos cerrar el ciclo”, afirma Tehicú Valenzuela, Champion de Sustentabilidad en Colgate-Palmolive México. Ellos más que una alianza, van por una revolución sostenible.

La alianza con Vida Circular no se limita a la manufactura. Es una apuesta por el conocimiento. Colgate-Palmolive está promoviendo la educación ambiental para que los consumidores sean parte activa de la solución. “Un consumidor informado toma decisiones que cambian el mundo”, asegura Valenzuela.

En 2020, Colgate-Palmolive marcó un hito con el primer tubo de crema dental reciclable del mundo. Pero no se quedaron ahí: han incorporado material reciclado en empaques de cuidado personal, del hogar y hasta en los mangos de sus cepillos dentales.

“El plástico bien gestionado es un recurso valioso”, dice Humberto Quiroz, director de Procurement & Sustentabilidad en ALPLA y Vocero Fundador de Vida Circular. La meta es clara: transformar la industria y demostrar que la sostenibilidad no es solo una tendencia, sino una responsabilidad compartida.

Colgate-Palmolive y Vida Circular están liderando el cambio con empaques que salvan al planeta y tú ¿te unes?

¿Tienes un árbol de Navidad natural que ya no necesitas? 

En Iztapalapa, tu árbol puede transformarse en vida. La alcaldesa Aleida Alavez Ruiz inauguró las audiencias ciudadanas de 2025 en la colonia Santa Catarina con una invitación especial: reciclar árboles navideños a cambio de una planta viva.

“Si todavía no han quitado su árbol navideño natural, tráiganlo para que les entreguemos a cambio una plantita viva,” animó Alavez, destacando que esta iniciativa no solo reduce desechos, sino que también apoya el cuidado de las áreas verdes en la alcaldía.

El programa, vigente hasta el 15 de febrero, convierte los árboles recolectados en composta para enriquecer parques y jardines de Iztapalapa. Puedes llevar tu árbol a cualquiera de las Direcciones Territoriales, y de paso, participar en talleres y actividades comunitarias.

La audiencia ciudadana no fue solo sobre reciclaje si no que tambien hubo un despliegue de servicios hasta talleres para iniciar huertos en casa. Se contó con actividades de bienestar animal, como vacunación y consultas gratuitas para perros y gatos, junto con servicios de salud visual y alternativas terapéuticas como auriculoterapia.

Esta campaña resalta la importancia de la sostenibilidad y convertir un símbolo navideño en composta no solo beneficia al medio ambiente, sino que también fortalece la conexión entre la comunidad y la naturaleza.

En Iztapalapa, el reciclaje no es solo una acción; es un paso hacia un futuro más verde y solidario. 

¿Te unes al cambio? 

¿Sabías que cada vez que compras un auto Ford, estás ayudando a construir un futuro más justo y sostenible

La Responsabilidad Social Corporativa (CSR) de Ford de México va más allá de fabricar autos; se trata de generar un impacto real en las comunidades y el medio ambiente.

Desde 1962, Ford de México ha impulsado iniciativas que benefician tanto a la sociedad como al planeta. Bajo su programa “Shared Purpose”, la empresa crea oportunidades para que sus empleados participen activamente en voluntariados, ayudando a transformar comunidades. Este programa abarca tres pilares clave: medio ambiente, ciudadanía corporativa y diversidad e inclusión. Además, Ford Philanthropy, el brazo filantrópico global de la marca, apoya acciones que impactan positivamente a la sociedad.

Una de las grandes apuestas de Ford de México es el Comité Cívico de Ford, Lincoln y sus Distribuidores, una organización que desde 1966 ha construido 212 escuelas en todo México. Estas escuelas han brindado la oportunidad de estudiar a más de 80,000 niños, acercando la educación a zonas vulnerables. Lo mejor es que cada compra de un vehículo Ford contribuye al financiamiento de estas iniciativas, lo que convierte a cada cliente en un colaborador activo en el cambio social.

El compromiso de Ford con la educación no se detiene ahí. A través de programas como el Torneo Nacional de Deportes y la donación de computadoras y becas, la compañía continúa apoyando a los estudiantes para que tengan todas las herramientas necesarias para su desarrollo.

Lucien Pinto, presidente de Ford de México, expresa: “Creemos que la Responsabilidad Social Corporativa no es solo una obligación, sino una oportunidad para transformar nuestro entorno.” Y es que, al integrar estos valores con sus operaciones diarias, Ford demuestra que las empresas pueden ser un motor de cambio, no solo de automóviles. 

¡Y tú, al elegir un Ford, también eres parte de esta historia!

En una época donde la magia de dar nunca se pierde, los estudiantes de la Universidad de Sonora (Unison) decidieron llevar alegría a comunidades vulnerables y, al mismo tiempo, salvar al planeta

¿Cómo lo hicieron?

Con el Juguetón Sustentable, una iniciativa que demuestra que reciclar también puede regalar sonrisas

Este año, alrededor de cuatro mil juguetes reciclados están cambiando vidas. Estos juguetes, que muchos considerarían basura, fueron rescatados y reacondicionados por los estudiantes de la Facultad Interdisciplinaria de IngenieríaJavier Esquer Peralta, coordinador del proyecto, lo explica mejor: “Prolongamos la vida de los juguetes y reducimos la cantidad de residuos. Pero, sobre todo, llevamos esperanza y felicidad a quienes más lo necesitan”.

Imagina juguetes que, en lugar de terminar en un basurero, llegan a las manos de niños y niñas en situación vulnerable. Los pequeños de zonas como Bahía de Kino, Mesa Tres Ríos y comunidades indígenas recibirán estos regalos justo a tiempo para Navidad“Cada juguete entregado es una oportunidad para recordar que lo que desechamos aún puede tener valor”, dice Francisca Monge Amaya, académica que participa en el proyecto.

Este no es solo un acto de bondad. También es un ejercicio de conciencia. Los estudiantes no solo aprendieron sobre sustentabilidad, sino que vivieron en carne propia cómo pequeñas acciones pueden transformar realidades“El reciclaje no solo cuida el planeta, también cuida a nuestra gente”, señalan los participantes.

Además, detrás de esta iniciativa hay más de 30 grupos de estudiantes y el apoyo de ocho académicos que, como verdaderos héroes anónimos, hicieron posible esta labor titánica. Gracias a ellos, asociaciones como Pintando Sonrisas y Casas de Refugio verán a más niños felices esta Navidad. 

Así que, la próxima vez que pienses en tirar un juguete viejo¡piénsalo dos veces! Reciclar no solo ayuda al medio ambiente, también puede ser una puerta a la felicidad de alguien más. Porque regalar una sonrisa es, quizás, ¡el mejor regalo de todos!

¿Sabías que puedes armar tu arbolito de Navidad sin gastar mucho y cuidando el medio ambiente

Sí, es posible. Olvídate de los árboles plásticos que contaminan y lánzate a crear un arbolito 100% reciclable. Te aseguramos que, además de ser único, dejará a todos impresionados. 

El fin de año es una locura pero para darle inicio a la Navidad necesitas un árbol y ¿por qué no hacerlo de manera eco-friendly? Aquí te damos ideas prácticas para crear un árbol sostenible y original;

  1. Cartón y papel 
    Con unas cajas de cartón que tengas por ahí, puedes construir la estructura de tu árbol. Corta triángulos y apílalos en forma de pino. Decóralo con estrellas hechas de revistas viejas o papel periódico. “Es barato, creativo y totalmente reciclable”, comenta una estudiante que hizo el suyo.
  2. Botellas de plástico 
    Junta botellas vacías, píntalas de verde y apílalas formando un pino. Es un proyecto que puedes hacer con amigos o familia. “Convertir lo que otros tiran en algo hermoso es lo mejor de todo”, dice Carlos, un joven que decoró su sala con este árbol único.
  3. Neumáticos usados 
    ¡Sí, hasta una llanta vieja puede ser un árbol! Límpiala, dale una capa de pintura verde y agrega luces LED. Además, estarás evitando que se convierta en un criadero de mosquitos.
  4. Cintas y luces LED 
    ¿Espacio limitado? Pega ganchos adhesivos en la pared, cuelga cintas verdes y dale forma triangular. Decóralo con luces LED, que consumen menos energía. Resultado: un árbol minimalista y súper chic.

Tip extra: Usa pegamento natural, hilo de algodón o cordeles de yute para unir todo. Así, cuando desarmes tu árbol, ¡todo será reciclable!

Al final de la temporada, separa los materiales y llévalos a un punto de reciclaje. Recuerda, cuidar el planeta también es un regalo

¡Anímate a crear tu árbol reciclable y dale un toque verde a esta Navidad!

¿Te imaginas reducir tu factura de luz solo conectando un panel solar en tu balcón?

Esto ya es una realidad para más de 400,000 hogares en Alemania, donde los balcones solaresse están convirtiendo en una opción accesible para cualquier usuario, sin necesidad de complicados permisos ni instalaciones profesionales. “Este es el primer paso para que todos puedan sumarse a la transición energética, incluso aquellos que no tienen acceso a un tejado”, comenta Jan Osenberg, asesor de SolarPower Europe.

El funcionamiento es sencillo: el sistema incluye uno o dos paneles solares que se montan en la barandilla y se conectan directamente a un enchufe. No necesitas ser experto para instalarlo; basta con comprar el kit en línea, montarlo y empezar a ahorrar. Estos paneles, aunque más pequeños que los sistemas de tejado, generan alrededor del 10% de la energía de un sistema residencial, lo cual sigue siendo significativo para el bolsillo y el planeta.

Alemania ha liderado esta iniciativa, simplificando la burocracia y eliminando impuestos como el IVA para fomentar su adopción. Además, algunas regiones ofrecen hasta 500 euros en subsidios para la compra de estos kits. “Es una inversión que se paga sola en tres años y tiene una vida útil de 20 años. No sorprende que muchos ya estén sumándose”, menciona un portavoz del fabricante Meyer Burger.

El impacto va más allá del ahorro: “Este tipo de energía da a la gente el poder de formar parte del cambio energético. Quienes instalan un sistema solar en su hogar se sienten parte del cambio y más conscientes de su consumo”, asegura Osenberg. Aunque otros países europeos aún dudan, lugares como Austria y Francia están empezando a abrir camino, mientras que en España se espera que pronto se flexibilicen las normas.

Así, los balcones solares no solo son una solución innovadora para el ahorro personal, sino también una vía para que más personas contribuyan al cuidado del medio ambiente.

La moda está cambiando, y no solo en términos de estilo. Hoy en día, cada vez más consumidores, especialmente los jóvenes, buscan algo más que solo un buen diseño: quieren productos responsables con el medio ambiente. En este contexto, Yuccs, una marca española, ha dado un gran paso adelante al incorporar caña de azúcar en sus zapatillas, transformando el calzado como lo conocemos.

“Es como caminar por las nubes,” afirma Pablo Mas, fundador de Yuccs, sobre sus suelas innovadoras Sugarcloud™. Estas suelas no son solo una maravilla tecnológica, sino también un acto de responsabilidad ambiental. Mientras otras marcas se limitan a decir que respetan la naturaleza, Yuccs va un paso más allá. “No creemos en las tendencias efímeras, sino en un compromiso firme con el planeta,” agrega Mas.

La caña de azúcar, conocida por su rápido proceso de regeneración y sus propiedades autosuficientes, es el protagonista de esta revolución. La fábrica que procesa este material se alimenta de la bioelectricidad generada durante su transformación. Además, la caña de azúcar no solo se usa para hacer azúcar, sino que también reemplaza productos con alto impacto ecológico como el cemento y se recicla para abono o alimento animal.

Este enfoque no solo es ecológico sino también práctico. Las suelas Sugarcloud™ son resistentes, ultra-ligeras y extremadamente cómodas. “Estamos continuamente investigando nuevas formas de ofrecer productos sostenibles y diferentes,” destaca Mas. Yuccs se compromete a seguir innovando y adaptándose a las exigencias de un consumidor cada vez más consciente.

Así que, si quieres estar a la moda mientras cuidas del planeta, Yuccs te ofrece la oportunidad de dar pasos ligeros y verdes. La moda consciente no es una moda pasajera, sino una realidad que Yuccs está haciendo posible con cada par de zapatillas. ¿Te atreverías a caminar con una sensación de estar sobre nubes y a la vez salvando al planeta?

En un movimiento audaz y revolucionario, París 2024 no solo está buscando ser recordado por la excelencia deportiva, sino también por su compromiso firme con la sostenibilidad y la protección del medio ambiente. 

Anne Hidalgo, alcaldesa de París, está liderando esta iniciativa, destacando que la ciudad ha prohibo el uso de plásticos de un solo uso durante los Juegos Olímpicos. Esta medida es parte de un esfuerzo más amplio para abordar la crisis mundial de contaminación por plásticos y reducir significativamente la huella de carbono del evento.

El uso de infraestructuras existentes en un 95% de las sedes olímpicas es uno de los pilares de la estrategia sostenible de París 2024. Solo un 5% de las instalaciones fueron construidas nuevas, ya que utilizaron materiales bajos en carbono.

Además, todos los lugares están conectados a la red y alimentados con energía renovable. Este esfuerzo a gran escala incluye también el abastecimiento local de alimentos en un 80% y la oferta de un 60% de comidas vegetarianas, reduciendo las emisiones relacionadas con la producción y transporte de alimentos.

Durante todos los Juegos se servirán más de 13 millones de comidas, y para minimizar las emisiones relacionadas con la alimentación, el comité se abastecerá localmente en un 80% y ofrecerá un 60% de comida vegetariana. 

En una muestra de creatividad y compromiso con la economía circular, las medallas de París 2024 incluiyen 18 gramos de hierro original de la Torre Eiffel. El oro y la plata utilizados serán 100% reciclados y certificados por el Consejo de Joyería Responsable. Además, las 3, y las sillas de la Villa Olímpica fueron fabricadas a partir de tapas de botellas recicladas.

La Villa Olímpica, un símbolo de los Juegos y el hogar de los atletas y delegaciones, también son un ejemplo de sostenibilidad. Con suministro de energía geotérmica y solar, y el compromiso de reutilizar el 100% de los equipos y muebles después del evento. Por ejemplo, los 16,000 colchones y almohadas serán donados para su reutilización, beneficiando a diversas instituciones, incluyendo la escuela de ballet de la Ópera de París.

La ceremonia de apertura de París 2024 con un desfile flotante de 6 km en barcos eléctricos fue una decisión que también impulsó la transición hacia energías limpias en el transporte fluvial, con 78 puntos de carga eléctrica habilitados en los muelles del puerto de París.

Desde la obtención de la certificación ISO 20121 para la gestión sostenible de eventos hasta la inversión en proyectos globales de reforestación y energías renovables, el enfoque integral de la sostenibilidad abarca todas las facetas del evento.

En un paso decisivo hacia la protección de la vida silvestre marina, el gobierno de las Islas Georgias del Sur y Sandwich del Sur (SGSSI) ha anunciado la implementación de nuevas zonas de prohibición de pesca en su vasta área marina protegida. Este territorio británico de ultramar, situado a miles de kilómetros de la costa sureste de América del Sur, está tomando medidas audaces para preservar su frágil ecosistema marino, con especial atención a la vida dependiente del krill.

Desde 2012, el SGSSI había establecido una Área Marina Protegida (AMP) de 1,24 millones de kilómetros cuadrados alrededor de sus islas. Esta AMP prohibía la pesca de arrastre de fondo y la pesca en profundidades inferiores a 700 metros. Ahora, la expansión de la protección se manifiesta en dos importantes decisiones: se prohibirá la pesca en 166.000 kilómetros cuadrados adicionales dentro de esta área, lo que equivale a aproximadamente ocho veces el tamaño de Gales, y se impondrá una veda total sobre la pesca de krill en 17.000 kilómetros cuadrados adicionales.

Estas nuevas zonas de prohibición están diseñadas para proteger especies vitales que dependen del krill, un crustáceo pequeño pero crucial en la cadena alimentaria marina. Entre los beneficiarios de esta medida se encuentran las majestuosas ballenas barbadas, como las jorobadas (Megaptera novaeangliae) y las ballenas de aleta (Balaenoptera physalus), que migran anualmente hacia estas aguas para alimentarse del excedente de krill. Además, el krill es una fuente de alimento esencial para diversas especies de pingüinos y focas que habitan las islas y sus alrededores.

Philippa Latham, la ministra de Medio Ambiente de SGSSI, comentó “La biodiversidad marina de nuestra región es inigualable, y nuestra responsabilidad es garantizar su protección para las generaciones futuras. Con estas nuevas zonas de veda, estamos dando un paso firme para asegurar un ecosistema saludable y equilibrado”.

La implementación efectiva de estas zonas de veda requerirá una vigilancia rigurosa y una cooperación internacional para garantizar que las nuevas regulaciones se respeten y se mantengan. La comunidad científica y los ecologistas ven este movimiento como un modelo de cómo los territorios ultramarinos pueden desempeñar un papel crucial en la preservación del medio ambiente marino global.

El compromiso con la preservación de estos hábitats marinos es un testimonio de la responsabilidad compartida en la gestión de nuestros recursos naturales y la urgencia de actuar frente a las amenazas que enfrenta la vida silvestre en los océanos. Con estas medidas, se está asegurando que las aguas remotas del Atlántico Sur continúen siendo un refugio para la vida marina durante muchos años por venir.

En un movimiento audaz para abordar el impacto ambiental de la industria textil, la Cámara Baja del Parlamento francés ha aprobado un proyecto de ley revolucionario que penaliza la “fast fashion”, una práctica que ha afectado profundamente los hábitos de consumo y la sostenibilidad del planeta.

Este proyecto de ley, que pasará al Senado para su aprobación final, busca imponer sanciones progresivas a los productos de moda ultrarrápida, con multas que podrían llegar hasta los 10 euros por prenda individual para el año 2030. Además, la legislación prohíbe la publicidad de este tipo de productos, marcando un hito en la lucha contra la cultura del consumo excesivo.

La rápida aprobación por unanimidad de este proyecto refleja el reconocimiento generalizado de la necesidad de abordar urgentemente el impacto medioambiental de la industria textil. La moda efímera, con su énfasis en la producción en masa y los precios bajos, ha generado consecuencias negativas tanto para el medio ambiente como para la sociedad en su conjunto.

El ministro de Medio Ambiente de Francia, Christophe Béchu, ha elogiado el proyecto como un “gran paso adelante” en la reducción de la huella ambiental del sector textil. Este avance legislativo refuerza el compromiso de Francia con la sostenibilidad y establece un precedente importante para otras naciones.

La iniciativa surge en un momento en que la conciencia ambiental está en alza y se están tomando medidas más drásticas para abordar la crisis climática. Además de penalizar la “fast fashion”, Francia ha propuesto prohibir las exportaciones de ropa usada y ha lanzado un plan de reparación para fomentar la reutilización de prendas viejas.

El impacto negativo de la industria textil es innegable: cada año, se producen miles de millones de prendas de vestir que terminan en vertederos, contribuyendo significativamente a la contaminación ambiental y al cambio climático. Según informes, la moda representa entre el 3% y el 5% de las emisiones globales de carbono.

Al penalizar la “fast fashion”, Francia está enviando un mensaje claro de que la moda no debe ser sacrificada a expensas del medio ambiente y que se deben tomar medidas significativas para proteger tanto el planeta como la producción nacional.