Al menos, yo sí muero de ganas por recorrer las calles de la ciudad de Buenos Aires y encontrarme uno de esos maravillosos taxis en los que no solo te brindan un viaje de un punto a otro, si no que pueden ser el inicio de una gran historia de amor y amistad

Desde mayo de 2024, 55 taxis han llevado el arte y la solidaridad a las calles, pero, tres de ellos tienen una misión especialayudar a perritos en busca de un hogar.

Se trata de una iniciativa de la Fundación Viva la Vida, que en colaboración con la reconocida artista Renata Schussheim y la talentosa fotógrafa Nora Lezano, está transformando estos vehículos en anuncios rodantes de adopción responsable.

La idea es sencilla pero poderosa: dentro de estos taxis, un código QR te lleva directo a la página donde puedes conocer la historia de estos perros rescatados, ver fotos y, quizás, encontrar a tu futuro mejor amigo peludo.

Laura Rama, fundadora de la organización, explica que el objetivo es generar conciencia sobre la importancia de adoptar en lugar de comprar, darle una segunda oportunidad a animales que han sido abandonados. Y es que adoptar un perro no solo cambia su vida, sino también la tuya.

Los beneficios son enormes. Para los perritos, significa encontrar un hogar donde reciban amor, cuidados y estabilidad. Para los humanos, la adopción puede mejorar la salud emocional y física: reduce el estrés, mejora el corazón, impulsa la actividad física y fortalece valores como la empatía y la responsabilidad.

Sin duda esta original campaña está haciendo que miles de personas en la ciudad miren los taxis con otros ojos, con la posibilidad de convertir un simple trayecto en el inicio de una historia inolvidable

¡Ahora en Buenos Aires, los taxis llevan corazones a bordo!

¿Alguna vez imaginaste que un perro podría ser la clave para hacer las visitas al dentista menos aterradoras? 

En Quito, Ecuador, un labrador retriever llamado Aldo ha revolucionado la odontología pediátrica al convertirse en el primer perro asistente dental del país. Con su mirada tierna y su naturaleza calmada, Aldo no necesita herramientas ni conocimientos médicos: su presencia es suficiente para cambiar la experiencia de los niños que temen el sillón dental.

En el Centro de Odontología Infantil Parque Dental, Aldo trabaja tres días a la semana, acompañando a pequeños pacientes que enfrentan su miedo al dentista. “Es increíble cómo mi hijo ahora quiere venir al dentista solo para ver a Aldo”, comenta una madre emocionada. Este “dogtor” ha demostrado que el apoyo emocional puede ser tan importante como la tecnología más avanzada.

El secreto de Aldo está en su entrenamiento especializado. Durante dos años, aprendió a calmar y confortar a los niños en entornos estresantes. Mientras los pequeños pacientes reciben tratamiento, Aldo se queda a su lado, listo para ser acariciado o simplemente brindar compañía silenciosa. Para muchos, la ansiedad se disipa con un simple movimiento de su cola.

Los beneficios son notables. Los niños que antes temían ir al dentista ahora se sienten más relajados confiados. Incluso los padres han notado la diferencia: menos lágrimas, menos resistencia y más sonrisas.

El éxito de este adorable asistente dental ha inspirado a otros consultorios en Ecuador a considerar la inclusión de perros de asistencia. Además, este modelo innovador podría extenderse a hospitales pediátricos y clínicas de salud mental, demostrando que los perros no solo son el mejor amigo del hombre, sino también aliados en la salud emocional.

Así que, si alguna vez te encuentras en Quito, no olvides pasar por el consultorio donde trabaja Aldo, el “dogtor” que está conquistando corazones y borrando miedos.

La Ciudad de México marca un hito histórico con la entrada en vigor de la tan esperada Ley de Protección y Bienestar de los Animales. Firmada por el jefe de Gobierno, Martí Batres, esta legislación revoluciona la forma en que la sociedad y el gobierno interactúan con nuestros amigos de cuatro patas.

“Estas reformas reflejan nuestro profundo compromiso con el bienestar animal”, declaró Batres emocionado durante la presentación oficial. “No solo nos preocupamos por su salud física, sino también por su nutrición, ambiente, salud mental y emocional. Estamos evolucionando hacia una sociedad más compasiva y responsable”.

Una de las principales disposiciones de esta ley es la obligatoriedad del Registro Único de Animales de Compañía (ROAC CDMX), que busca crear un censo completo de nuestras mascotas. “Este registro no solo nos permitirá tener un control más efectivo sobre la población animal, sino que también garantizará una tutela responsable y atención adecuada para cada uno de ellos”, explicó Carlos Fernández, director de la Agencia de Atención Animal.

Con más del 57% de los hogares en la Ciudad de México compartiendo su vida con un amigo peludo, la importancia de esta medida es innegable. “Estamos hablando de millones de animales que merecen ser reconocidos y protegidos”, agregó Fernández. “Con este registro, podemos garantizar que ningún animal se pierda en las calles o sufra el abandono”.

La ley también establece cambios significativos en la terminología y prácticas relacionadas con nuestros compañeros peludos. Ya no se les considera “animales domésticos”, sino “animales de compañía”, y sus dueños son ahora “tutores responsables”. Además, se prohíbe terminantemente el sacrificio de animales sanos, optando en su lugar por la eutanasia humanitaria en casos de sufrimiento insoportable o enfermedades incurables.

Pero la protección de nuestros amigos peludos va más allá de las palabras: la ley también impone duras sanciones para aquellos que maltraten a los animales. Multas de hasta 150 veces el valor de la Unidad de Medida y Actualización (UMA) vigente, así como arrestos administrativos, son algunas de las medidas destinadas a disuadir el abuso animal.

Además, la ley establece la obligación de que los propietarios registren a sus mascotas y que incorporen la clave del ROAC en sus placas de identificación. El incumplimiento de esta normativa podría resultar en multas considerables que van desde los 2.279,97 hasta los 3.365,67 pesos mexicanos y hasta posibles arrestos.

La entrada en vigor de la Ley de Protección y Bienestar Animal marca un nuevo capítulo en la relación entre humanos y animales en la Ciudad de México. Es un recordatorio de nuestra responsabilidad compartida de cuidar y respetar a todas las criaturas que comparten nuestro planeta y nuestro hogar.