¿Imaginas no poder escuchar la música peropoderla sentir?

Ahora, el Teatro Solís lo hace posible con una innovación que marcará un antes y un después en la accesibilidad cultural: la incorporación de chalecos vibratorios para personas sordas o con problemas de audición. ¡Esto es a lo que yo llamo: verdadera inclusión!

Este histórico teatro, ubicado en Montevideo, se convierte en pionero en el continente al implementar de manera permanente esta tecnología, que transforma las ondas sonoras en vibraciones que los espectadores pueden sentir en su cuerpo.

Estos dispositivos se conectan directamente con la consola de sonido del teatro y traducen en tiempo real las señales de los instrumentos y voces, enviándolas a distintas placas en el chaleco. Esto permite que la persona “sienta” la música a través de vibraciones sincronizadas, ampliando así la experiencia de los espectáculos.

Para Malena Muyala, directora del Teatro Solís, la accesibilidad ha sido un eje prioritario. “El acceso a las artes escénicas y la cultura es un derecho humano, y este proyecto refuerza nuestro compromiso con la inclusión”, declaró.

La empresa francesa Timmpi, reconocida por su trabajo en festivales y salas de concierto de Europa y América, ha sido la encargada de desarrollar estos dispositivos. “Este modelo ha evolucionado y ahora reproduce una parte importante del espectro perceptible, privilegiando la conducción ósea”, explicó Muyala.

Magela Brun, responsable del área de Cultura Inclusiva de la Intendencia de Montevideo, fue una de las primeras en probar la tecnología. “Volver a sentir la música de mi juventud a través de vibraciones fue mágico”, expresó emocionada.

El sistema funciona sin cables ni enchufes, lo que permite a los espectadores moverse libremente por la sala sin restricciones. Además, su uso no tendrá un costo adicional.

El Solís ya tiene seis chalecos listos para ser utilizados y pronto los presentará oficialmente. Esta iniciativa ha sido posible gracias a la colaboración de la Fundación de Amigos del Teatro Solís, reafirmando que la cultura es para todos y todas.

La música, el teatro y la inclusión ahora vibran juntos en el Teatro Solís

¡Que comience el espectáculo!

En un avance científico sin precedentes, el equipo de investigación del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) ha presentado una píldora revolucionaria diseñada para combatir la obesidad.

Esta cápsula, destinada a ser ingerida, no sólo promete ayudar en el control del apetito, sino que también incorpora vibraciones dentro del estómago para estimular la liberación de hormonas que generan la sensación de saciedad, un paso audaz hacia el tratamiento efectivo de la obesidad.

Los ingenieros del MIT han aprovechado el mecanismo natural del cuerpo que envía señales al cerebro indicando saciedad durante la ingesta de alimentos. La cápsula vibrante activa los receptores de estiramiento en el estómago, creando una ilusión de saciedad que podría ser clave en el control del apetito y la reducción de la ingesta de alimentos. En estudios con animales, se observó una disminución del 40% en la ingesta alimentaria cuando la píldora se activaba antes de las comidas.

El profesor Shriya Srinivasan, autor principal del estudio, destacó la potencial aplicación de esta píldora como tratamiento mínimo invasivo para la obesidad, ofreciendo una alternativa menos invasiva y con menos efectos secundarios en comparación con otros tratamientos farmacológicos.

“Para alguien que quiere perder peso o controlar su apetito, podría tomarse antes de cada comida. Una opción que podría minimizar los efectos secundarios que vemos con otros tratamientos farmacológicos”, explicó el profesor Srinivasan, profesor de bioingeniería en la Universidad de Harvard.

Los resultados de los estudios con animales son prometedores, ya que no sólo se observó una reducción significativa en la ingesta de alimentos, sino también un aumento más lento en el peso corporal durante los periodos en que se administró la píldora vibratoria.

Giovanni Traverso, coautor principal del estudio y profesor de ingeniería mecánica en el MIT, enfatizó la profundidad del cambio de comportamiento inducido por la píldora y resaltó la posibilidad de superar desafíos y costos asociados a la administración de fármacos biológicos al modular el sistema nervioso entérico.

La versión actual de la píldora vibra durante aproximadamente 30 minutos después de llegar al estómago, pero los investigadores planean mejorarla para que permanezca en el estómago durante períodos más extensos, incluso activándose y desactivándose de forma inalámbrica según sea necesario.

Aunque aún se requieren pruebas y ensayos clínicos adicionales para confirmar la seguridad y eficacia en humanos, los investigadores vislumbran la píldora como una alternativa prometedora a los métodos actuales de tratamiento de la obesidad, que pueden ser invasivos y costosos. Además, la potencial fabricación asequible de estas cápsulas podría proporcionar opciones de tratamiento más accesibles para aquellos que actualmente no tienen acceso a opciones más costosas.

El siguiente paso para el equipo de investigación del MIT es explorar formas de ampliar la fabricación de estas cápsulas, lo que allanaría el camino para futuros ensayos clínicos en humanos. Estos estudios serán fundamentales para evaluar la seguridad del dispositivo y determinar el momento óptimo para la ingestión de la píldora antes de una comida, así como la frecuencia adecuada para su administración. En el horizonte, se vislumbra un posible avance en el tratamiento de la obesidad que podría cambiar la vida de millones de personas en todo el mundo.